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El peligro del traumatismo abdominal cerrado

Por el Dr. Ricardo Soto-Rosa

En la puerta de la emergencia esperaban noticia algunos familiares de pacientes recién ingresados, un perro callejero dormía plácidamente al lado de la máquina de refrescos que tenía años averiada. La señora del café vendía uno que otro tinto justificando el cruel trasnocho. El portero se alertó al escuchar un incesante corneteo que se venía aproximando.

Llegaron primero dos jóvenes en una moto quienes alterados solicitaban la presencia inmediata de camilleros. Seguidamente entró el Nova blanco con rayas rojas y cauchos anchos, de un frenazo se detuvieron bajando a una pareja herida, casi inconsciente.

Se trataba de un joven albañil que se equivocó seduciendo a la prometida de un policía, quien esa noche se encontraba de guardia. Él fue alertado por un compañero. Sin poderlo creer, los encontró abrazados y sudorosos en el suelo, casi sin ropa, ocultos tras un recodo del parque.

Por mala suerte, el policía vio un bloque gris de construcción abandonado sobre un banco, el cual tomó en peso y sin mediar palabras, cegado por la ira, lo batió contra el cuerpo de la pareja. Impactando al muchacho en la parte baja del torso, siendo tal  la magnitud del golpe que la fuerza también alcanzó a su pareja.

Ambos quedaron paralizados por el golpe, gimiendo de dolor, mientras un grupete de conocidos del barrio que a esa hora estaban bajo una pérgola, observaron la pasional escena y corrieron a socorrer a los heridos, encendieron sus vehículos y los trasladaron al hospital.

Ingresaron para ser evaluados por el servicio de cirugía donde el flaco Eduardo estaba de guardia. Evaluó la situación, diagnosticando para ambos: “traumatismo abdominal cerrado con hemorragia interna”, siendo muy comprometida las condiciones del joven a quien de inmediato tomó vía venosa central para expandir y recuperar presión arterial, se completaron exámenes pre operatorios, presentando el caso a su adjunto quien ordenó subir a la brevedad hasta el área quirúrgica.

El paciente fue anestesiado en un santiamén y su maestro tomó el bisturí logrando el ingreso a la cavidad peritoneal, de donde brotó inmensa cantidad de sangre y coágulos que fueron aspirados y drenados. Se preparó con separadores y varias compresas el campo quirúrgico, haciendo un reconocimiento sistemático donde se identificó hemorragia del hilio renal con estallido del hígado y riñón derecho.

Fue necesario practicar el pinzamiento y sección de los vasos renales con la consecuente remoción del riñón llamada nefrectomía así como parte importante del hígado que requirió ampliar con gran maestría la incisión a fin de contener el sangrado de las venas que drenan al hígado llamadas venas suprahepáticas.

El traumatismo abdominal cerrado ocurre por desaceleración violenta, choque o golpe con objetos contusos que no penetran a la cavidad abdominal, pero pueden generar el estallido de diferentes vísceras entre ellas con más frecuencia,  las vísceras sólidas como hígado, bazo o riñón. También se puede observar el estallido de vísceras huecas que están repletas de contenido como por ejemplo la vejiga.

Otra lesión observada en los traumatismos abdominales es el desgarro o avulsión de vasos sanguíneos generando copiosas hemorragias internas con hipotensión severa y anemia aguda.

El paciente con un traumatismo abdominal cerrado, debe  ser evaluado a la brevedad posible,  estableciendo la indemnidad de los diferentes órganos, a través de estudios de imágenes, laboratorio y eventual exploración de la cavidad con visión directa laparoscopia, para descartar hemorragias activa, hematomas con potencial sangrado a posteriori, estallidos de vísceras con derrame intraperitoneal de su contenido, así como inflamación del páncreas u otros.

Muchas veces requiere de la paciente observación durante horas en un centro asistencial y en otras ocasiones catastróficas, la intervención inmediata conteniendo hemorragias y reparando lesiones.

Mientras el equipo quirúrgico hacía esfuerzos heroicos por salvar la vida del joven, la prometida del policía fue referida a otro centro asistencial donde llegó en estado agónico. Unas horas después de terminar la cirugía el paciente estando en la unidad de terapia intensiva comenzó a sangrar copiosamente por los drenajes del abdomen debido al agotamiento de sus factores de coagulación, entró en paro cardíaco, falleciendo sin remedio.

Por esto la importancia de asistir a un centro asistencial al sufrir algún impacto sobre el abdomen.

Para conocer más de este y otros temas de interés te invito a mis redes sociales @Drsotorosa.

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