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¡Qué va! ¡El peor está dentro de nosotros!

¿Buscas el enemigo afuera?

Por María Laura García

Muchas veces no somos consciente de ello, pero a diario, sin quererlo, actuamos como los principales saboteadores de nuestra paz, felicidad y hasta fungimos como el principal obstáculo para alcanzar nuestras metas y “éxitos” sean cuales sean, personales o profesionales.

Este escrito de hoy es principalmente para mí, aunque también ustedes, pueden sentirse identificados.

Todo comienza con la excesiva autocritica…

Revisarnos interna y externamente, de forma constante es bueno, la pregunta sería ¿Cómo hacerlo de manera saludable? Para que no sobredimensionemos nuestros defectos o magnifiquemos nuestras virtudes, es decir, para tener una “visión sana” de nosotros mismos.

Puede que hasta nos parezca normal tener pensamientos dispersos sobre lo mal que hacemos muchas cosas; o lo mucho que nos falta mejorar para estar “a la altura” de los demás o de las circunstancias, pero el problema está cuando este tipo de autocrítica merma nuestra seguridad y nos impide actuar en la vida y nos paraliza, impidiéndonos
intentar lograr lo que deseamos e incluso a escondernos o a hacernos invisibles a nuestro entorno.

Llegados a este punto, ya dejan de ser simples reflexiones como tal, que son muy necesarias y simplemente se trata de una convicción secreta de que somos inadecuados. Tanto, que tenemos una lista mental de los hechos que aparentemente lo prueban: 1. No hemos logrado lo que deseamos. 2. No destacamos en nada o al menos, no como pensamos que debe ser. 3. Sentimos que los otros no nos quieren lo suficiente. En fin, el inventario es interminable.

De una u otra manera, aprendimos a sentirnos y, en consecuencia, a parecer incompetentes ante los demás. Porque ojo, como nos vemos, es muy posible que nos vean los que nos rodean.

Ahora, me pregunto y te pregunto ¿No has reparado en que tus y mis supuestas incapacidades nacen precisamente de esa idea distorsionada que tenemos de nosotros mismos? Es decir, que NO son reales.

Es muy factible que nos hayamos programado, sin saberlo, para errar o equivocarnos. Y también sin notarlo, proyectamos permanentemente esa imagen a los otros. Esto, sin duda es para reflexionar sin parar, cosa a la cual todos también le huimos por flojera a no “trabajar” por nuestra salud mental porque esto nos aleja de nuestra ZONA SEGURA.

Debemos darnos cuenta de cómo somos realmente. Personas con una muy baja autoestima, llenas de inseguridades, de frustraciones, de miedos, de culpas… Si te cuesta muchísimo valorarte, aceptarte y reconocer que eres capaz de lograr y conseguir todo lo que los demás ya han conseguido, probablemente te estés convirtiendo en tu propio enemigo.

“Tu peor enemigo no son las críticas que recibes sino aquellas que aceptas” (Bernardo Stamateas).

Es cierto que estar rodeado de opiniones diversas nos hace dudar de quiénes somos verdaderamente. Por eso, para valorarnos en la justa medida, es necesario apartarse lo suficiente, de todas las personas para reflexionar sobre quiénes somos. Incluso es muy útil hacerlo de mano de un experto. Una vez lo sepas, podrás enfrentar los juicios de otros de una forma mucho más segura, menos tóxica y justa.

¿Qué hacer?

Para comenzar suaviza el lenguaje, se mas gentil, cuando te refieras a ti mismo, bien sea en tu mente o a viva voz. Yo que vivo burlándome de mí misma, debemos tener en cuenta que burlarte de lo que eres o lo que haces, no es un acto de honestidad, sino de autoagresión, ojo, cuando esto es excesivo. Siempre hay una manera más amable de decirnos las cosas o de asumir nuestra realidad.

Muchas veces debemos decir NO, así que aprende a hacerlo, cuidado, y no solo a los demás sino a ti mismo. Asume que decir “sí” a todo, no nos hace mejores personas, y pasar por encima de ti mismo para complacer a otros equivale a hacerte daño. Por ejemplo, NO me voy quedar en la cama, me voy a parar para hacer ejercicios, es una manera de dejar de sabotearte más hacer algo bueno por tu salud mental y física. No comerte ese dulce con el cual deseas mitigar tus frustraciones … a mi esto me pasa con frecuencia, es una forma de cuidarte.

Por ejemplo, otra manera de actuar como nuestros propios enemigos, es ponernos siempre de último por cumplir esa gran cantidad de responsabilidades que tenemos. Por tanto, no dejes de lado eso que te gusta hacer, ni esos sitios a donde te gusta ir y regálate un tiempo a la semana solo para ti.

Cuidado, hay mil acciones y pensamientos con los que, a diario, nos saboteamos, estoy solo poniendo pequeños ejemplos y quizás muy superficiales, pero tampoco puedo escribir tanto.

Solo reflexiona y ponte pequeñas metas diarias, para que vayas mejorando aquellas costumbres que te frenan a diario de a poco. Recuerda que los grandes logros se construyen a partir de pequeños pasos.

Busca conocerte bien. Tal vez creemos que sabemos quiénes somos y esto no es así. Quien reniega de sí mismo y se desvaloriza, no se está mirando con un lente objetivo, sino a través de una programación automática y equivocada que llevamos en la mente. Trata de enfatizar tus virtudes y tener muy identificados tus defectos. Yo le hecho full lupa todos los días a mi mundo interno. Incluso, es maravilloso poder contar con el apoyo de un “experto” para llegar a tener un autoconocimiento ciertamente objetivo, y a partir de allí, aceptarse y estar seguros de quiénes somos realmente.

Volviendo a punto de las críticas de otros, es preciso que nos tomemos el tiempo, a lo interno, de cuestionar todo mensaje negativo que llegue sobre nosotros. Examinar que es cierto y que no.

También es preciso aceptarnos y aprender a equivocarnos. Ser indulgentes con nosotros mismos y buscar en la caída el aprendizaje sin torturarnos. Debemos ver las equivocaciones no como un lastre y una vergüenza, tenemos que sentirlas como algo de lo que se aprende para hacerlo mejor después.

No intentes agradar a todo el mundo ¿Sabemos quiénes somos realmente? Entonces que no nos afecten tanto las críticas de los demás. Debemos aprender a no compararnos con los demás. Todos somos únicos e irrepetibles, con lo bueno y lo malo. Piensa que la confianza es lo que nos va a permitir avanzar, probar, experimentar.

Señales de alarma del autosabotaje…

  • No acabas las cosas, las dejas a medias o no las comienzas. Abandonas mucho antes, poniéndote excusas poco reales.
  • Procrastinas o pospones todo hasta el último momento. Retrasas todo o no lo terminas correctamente.
  • El perfeccionismo es uno de tus enemigos y te lleva a no hacer las cosas porque piensas que las circunstancias no son las idóneas o terminas no concluyendo lo que iniciaste por sobre juzgarlo todo.
  • Buscas montones de excusas o disculpas externas para no conseguir tus objetivos.
  • No te cumples a ti mismo. Te propones hacer algo, pero terminas haciendo lo contrario o no haciendo nada. Te pones excusas para no esforzarte.
  •  Tienes miedo al cambio, a no cumplir las expectativas de los demás o al fracaso y no lo has asumido. A veces preferimos no intentarlo para no enfrentarnos a la posibilidad de fracasar.

Si a la mayoría has dicho que si, lo mejor es trabajar tu mundo interno de la mano de un especialista, para que éste te ayude a mejorar todo lo que en tu mundo interno te está convirtiendo en tu peor enemigo.

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